Los navegadores a diferencia de los
buscadores, lo que permiten es moverse por la red.
El primer navegador fue
"mosaico". En la actualidad hay infinidad de Navegadores gratuitos; parecen
iguales pero no lo son: Explorer, Mozilla Firefox y Safary, Chrome, etc. No
todos abren los mismos URL.
Debemos tener precaución con los
navegadores puesto que estos dejan rastro en el ordenador. Se puede ver en el
historial por todos los lugares que hemos navegado, permitiendo retroceder en
la búsqueda, aunque toda esta información queda archivada en el ordenador con
los cookies.
¿Por qué deberíamos de borrar este rastro?
Porque todo esto ocupa espacio, memoria y dejan la huella los cookies.
Lo mejor para borrar este rastro, es descargar una herramienta que borre los
cookies y aplicarla en nuestro PC.
Actualmente el mejor navegador según
los usuarios es Chrome de Google, ya que cuenta con la ventaja de que va a
buscar en la base de datos del buscador.
Explorer es más lento que Chrome.
Ambos son de código cerrado, es decir no podemos saber su el programa o sistema
manda datos o lo que hace dentro de nuestro ordenador.
Linux también cuenta con su
navegador, Mozilla Firefox. Su ventaja es que lo puedes personalizar, según las
visitas más frecuentes, intereses, etc. Si el usuario quiere y sabe puede
"abrirlo" y adaptarlo a sus necesidades más especificas.
Y ¿Qué pasa con los documentos hay
en la red? Los documentos
colgados en la red, cualquier usuario puede cogerlo y usarlo, aunque si tiene
copyright no puede negociar con él.
Es difícil tener un control sobre los
derechos de autor de estos documentos una vez que llegan a la red, y es que
rigen la norma que tienen los documentos impresos.
Los documentos que están en la red
se pueden usar sin problema siempre y cuando se citen, si se cita una página
web hay que indicar el día y la hora de consulta, ya que la página web puede
cambiar de un minuto a otro.
VOLVIENDO A LOS REPOSITORIOS:
Son páginas webs a las que se llega
utilizando un navegador y se encuentran de todos los temas.
Son materiales que otros profesores
dejan para que otros lo puedan utilizar, tienen licencia para ser modificados y
ajustados y son de libre acceso.
El problema radica en saber cuáles
me son más útiles. Intervienen los metadatos (datos que emanan del documento) y
hay de dos tipos: uno de carácter técnico y otro de carácter
didáctico/pedagógico.
- Los de carácter técnico son los que evalúan y dicen qué exigencias tiene el material para ser descargado en un ordenador.
- Los didáctico/pedagógico: hay tantos modelos como personas, porque cada uno entendemos la didáctica de forma diferente, hallándose ahí el problema. Estos pueden buscarse a través de buscadores internos de forma rápida y eficaz.
Los repositorios son trocitos
pequeños que nos sirven de apoyo para la planificación de alguna parte de la
clase. Estos en algunas (la mayoría) ocasiones no son útiles, por ello se
pueden modificar, tanto como sea necesario.
Los docentes usan muy poco los
repositorios puesto que tienen que ajustar mucho los materiales a la clase y dan problemas, casi crean un nuevo material.
Ante estos materiales, debemos
plantearnos su fiabilidad y validez, es decir, lo que se encuentra en la red hay
que entender que tiene carácter divulgativo pero no científico. Lo que tenemos
que ver es si lo que está publicado es de carácter científico o no.
En nuestro país tiene más valor
aquellos artículos que están publicados en revistas científicas que se rigen
por Index (revistas indexadas), que aquellos artículos de carácter científico (no
indexados) y divulgativos.
Otra opción de los navegadores es
guardar mis direcciones más frecuentes en una carpeta (Favoritos), la cual te
lleva directamente a las direcciones web que con más frecuencia empleas. En
esta carpeta de favoritos aparecen por defecto una serie de direcciones que
podemos borrar, estas direcciones son pagadas por alguien para que aparezcan.
