domingo, 18 de noviembre de 2012

Navegadores



Los navegadores a diferencia de los buscadores, lo que permiten es moverse por la red.

El primer navegador fue "mosaico". En la actualidad hay infinidad de Navegadores gratuitos; parecen iguales pero no lo son: Explorer, Mozilla Firefox y Safary, Chrome, etc. No todos abren los mismos URL.

Debemos tener precaución con los navegadores puesto que estos dejan rastro en el ordenador. Se puede ver en el historial por todos los lugares que hemos navegado, permitiendo retroceder en la búsqueda, aunque toda esta información queda archivada en el ordenador con los cookies.

¿Por qué deberíamos de borrar este rastro?  Porque todo esto ocupa espacio, memoria y dejan la huella los cookies. Lo mejor para borrar este rastro, es descargar una herramienta que borre los cookies y aplicarla en nuestro PC.

 Actualmente el mejor navegador según los usuarios es Chrome de Google, ya que cuenta con la ventaja de que va a buscar en la base de datos del buscador.

Explorer es más lento que Chrome. Ambos son de código cerrado, es decir no podemos saber su el programa o sistema manda datos o lo que hace dentro de nuestro ordenador.

Linux también cuenta con su navegador, Mozilla Firefox. Su ventaja es que lo puedes personalizar, según las visitas más frecuentes, intereses, etc. Si el usuario quiere y sabe puede "abrirlo" y adaptarlo a sus necesidades más especificas.

Y ¿Qué pasa con los documentos hay en la red? Los documentos colgados en la red, cualquier usuario puede cogerlo y usarlo, aunque si tiene copyright no puede negociar con él.

Es difícil tener un control sobre los derechos de autor de estos documentos una vez que llegan a la red, y es que rigen la norma que tienen los documentos impresos.

Los documentos que están en la red se pueden usar sin problema siempre y cuando se citen, si se cita una página web hay que indicar el día y la hora de consulta, ya que la página web puede cambiar de un minuto a otro.


VOLVIENDO A LOS REPOSITORIOS:

Son páginas webs a las que se llega utilizando un navegador y se encuentran de todos los temas.

Son materiales que otros profesores dejan para que otros lo puedan utilizar, tienen licencia para ser modificados y ajustados y son de libre acceso.

El problema radica en saber cuáles me son más útiles. Intervienen los metadatos (datos que emanan del documento) y hay de dos tipos: uno de carácter técnico y otro de carácter didáctico/pedagógico.
  • Los de carácter técnico son los que evalúan y dicen qué exigencias tiene el material para ser descargado en un ordenador. 
  • Los didáctico/pedagógico: hay tantos modelos como personas, porque cada uno entendemos la didáctica de forma diferente, hallándose ahí el problema. Estos pueden buscarse a través de buscadores internos de forma rápida y eficaz.

Los repositorios son trocitos pequeños que nos sirven de apoyo para la planificación de alguna parte de la clase. Estos en algunas (la mayoría) ocasiones no son útiles, por ello se pueden modificar, tanto como sea necesario.

Los docentes usan muy poco los repositorios puesto que tienen que ajustar mucho los materiales a la clase  y dan problemas, casi crean un nuevo material.

Ante estos materiales, debemos plantearnos su fiabilidad y validez, es decir, lo que se encuentra en la red hay que entender que tiene carácter divulgativo pero no científico. Lo que tenemos que ver es si lo que está publicado es de carácter científico o no.

En nuestro país tiene más valor aquellos artículos que están publicados en revistas científicas que se rigen por Index (revistas indexadas), que aquellos artículos de carácter científico (no indexados) y divulgativos.

Otra opción de los navegadores es guardar mis direcciones más frecuentes en una carpeta (Favoritos), la cual te lleva directamente a las direcciones web que con más frecuencia empleas. En esta carpeta de favoritos aparecen por defecto una serie de direcciones que podemos borrar, estas direcciones son pagadas por alguien para que aparezcan.

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