sábado, 13 de octubre de 2012

La Multiculturalidad de Sartori


Giovanni Sartori, es uno de los mayores protagonistas del debate político-cultural contemporáneo y un gran experto en los problemas actuales de los sistemas democráticos de Occidente, reconocido así internacionalmente. Es profesor de la Universidad de Florencia y en Columbia University (en Nueva York). 

Además, es autor de libros como Partidos y sistemas de partidos, Elementos de teoría política, La democracia después del comunismo, Homo videns, La sociedad teledirigida; y Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros.

En su obra "La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros" reflexiona sobre cuestiones preocupantes para la sociedad actual. 

El origen del pluralismo político surge paralelo a la tolerancia. El progreso de este concepto va unido a la salud y la prosperidad del Estado dependiendo de la discrepancia y la diversidad de la sociedad en concreto. Este concepto no se puede confundir con el pluralismo social (modo en el que se agrupan las sociedades).

El pluralismo político es un sistema entre el consenso sobre las grandes cuestiones de la convivencia (las reglas de juego) y el desacuerdo de las partes sobre los demás temas. La regla de este sistema es el principio regulador de las decisiones, la protección de los derechos de las minorías constituyendo la otra parte del sistema (el otro lado de la balanza).

La secularizada ciudad pluralista considera que la política, la economía y la religión son esferas separadas de la existencia: la autonomía y la intimidad de la vida privada se hallan plenamente garantizadas. Una sociedad fragmentada compuesta de grupos configurada por la tradición o por identidades adscrita, que se mantienen enfrentados o incomunicados entre sí. 

Este enfoque se aleja de la sociedad pluralista, configurada por las asociaciones, afiliaciones múltiples y las líneas de división cruzadas de unos ciudadanos que se toleran y se reconocen recíprocamente sus derechos.
El multiculturalismo, corriente doctrinal, se presenta como una etapa superior o cualificada del pluralismo. La idea principal de la sociedad multiétnica, niega esa pretensión y desmonta los supuestos, los argumentos y las implicaciones de esta tesis.

Sartori critica la ciudadanía diferenciada en función del grupo de Will Kimlicka y el principio de reconocimiento de Charles Taylor.

Al contrario que el pluralismo político, el multiculturalismo es una “fabrica productora de diversidad” centrada en hacer visibles las diferencias o inventárselas con propósitos de separación o de rebelión, apareciendo así subcomunidades que son contrarias a la comunidad dominante (contracomunidad) siendo esto el fin del pluralismo.

Sartori afirma que tomarse enserio la multiculturalidad atenta contra la tolerancia, la justicia y la legalidad, que la neutralidad del Estado liberal y la generalidad de sus leyes (liberalismo político) han erradicado.

El pluralismo no se limita a respetar las culturas sino que exige darle identidad, valor. La identidad del multiculturalismo, adquirido desde el nacimiento, crea guetos e impide romper barreras interculturales. Las políticas públicas de discriminación positiva vuelven a favorecer la diversidad.

La preocupación en Europa son los riesgos para la estabilidad y la supervivencia del sistema pluralista creados por la inmigración incontrolada y la concesión de derechos de ciudadanía a extranjeros de difícil integración.

Europa por tradición ha sido un continente emigrante, y de modo repentino es un continente de acogida.
En la sociedad multiétnica se dan hechos como la superpoblación y la urbanización, agravando efectos como la miseria y el proceso migratorio imparable, de las regiones más pobres (América Latina, Europa Oriental y Asia). El fundamentalismo islámico y las resistencias a la integración de la religión y etnia más radical constituyen otro motivo de preocupación.

Se necesitan alternativas de acción positiva basadas en los valores del pluralismo político para hacer frente a los problemas que se le plantean a los países de llegada (políticas de extranjería que limitan la entrada de inmigrantes recortan los derechos de los inmigrantes) y las circunstancias de las que huyen los inmigrantes (hambre y desesperación).

Sartori cree que debemos aceptar la integración de los inmigrantes siempre que ésta implique una reciprocidad y que no derive en  subculturas aisladas, ya que si no se crea un clima común de convivencia, con unos mismos valores culturales, es cuando aparecen los conflictos.

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